Una vez me lo describieron así:
A veces somos como una cebolla - creamos capas que nos protegen de el mundo y sus adversidades. De la misma manera andamos por las calles, enfrentándonos al trabajo, los amigos, los llamados "amigos," al jefe, la pareja y a veces hasta tu familia - con capas que nos protegen y que esconden nuestra verdadera identidad, la esencia que nos hace únicos.
Todavia batallo con la idea de soltar mis capas, se hace mucho mas fácil caminar, no con capas, sino con un metodo de defensa. Pero conocí a alguien con quien de repente mis capas fueron desapareciendo - sin importar mi esfuerzo para mantenerlas en alto. Alguien quien en un periodo de minutos ya había compartido algunas de las creencias (religion, sexualidad, fe, amor) que no le contamos a un desconocido. El sentimiento que tuve fue totalmente nuevo para mi, senti ganas de distanciar a esta persona, ya que así como uno no sale de su casa sin cartera, identificación, (o ropa!), yo no salgo sin mis capas. Resultó ser que decidi dejarlo entrar (no literalmente) y aventurarme a lo que sucede cuando uno suelta sus capas, cosa que sólo ha ocurrido contadas las veces.
Además de todo, llegue a pensar que el riesgo de 'soltar' mis capas en el cyberespacio es mucho menos riesgoso que salir sin capas, o sin ropa. Por esa razón, te doy la bienvenida a mi blog - sin capas, murallas o 'samurai,' en donde siento que tengo mil cosas que decirte, como una vez dije.
Pienso que a veces el desahogarse, hablar o escribir tus pensamientos, ayuda a conocerse a si mismo - y aunque si me conoces sabes que no soy de monólogos, si sabes que me gusta hablar :) tambien tengo una opinion para todo, y nunca trato de aparentar lo que no soy... Lo contrario, a veces soy tan honesta que me meto en problemas - y lo malo es que hay palabras que no puedes borrar, y hay tiempos que no puedes retroceder. Ni rehacer.
No comments:
Post a Comment
Share your thoughts - That way it won't just be a monologue :)